Compré esta mesa de arrime en
ML, por $400 con la idea de ponerla en la futura "cocina rústica" que terminó siendo otra cosa muy distinta de lo pensado.

Me encantan los muebles usados que vienen un tanto "baqueteados", con
rayones, restos de pintura, que pasaron por varias casas, que vivieron muchas historias, que fueron disfrutados. De hecho esta mesa de arrime se la compré a una chica con muy buena onda, quien la compró en el mercado de pulgas de
Dorrego, donde seguramente le agregaron partes (los listones inferiores), le dieron una lavada de cara para que no se note que estuvo en un
galpón abandonada por varios meses, en fin... no era lo que pensaba, pero me gustó igual, tal y como estaba.(Frase robada: "me gustas muchísimo, tal y como eres" de "El diario de
Bridget Jones" ¿se acuerdan de esa escena?). La realidad es que me cuesta reconocer que fui timada por una chica simpática y buena onda, que publica fotos borrosas y sabe poner titulares grandilocuentes en ML.
Le di una
lijadita así
no más, sin mucho esfuerzo, voy a ver si algún fin de semana me esmero un poco más y le doy con el renovador de
Penta, y algún barniz o cera, ya veré.
Mientras tanto y esperando su destino final -mi habitación-, ahora sirve de apoyo a mi
hallazgo reciente: una jaula de hierro.

El domingo pasado, intentando sortear esa feria persa instalada en Parque Centenario, -a la que, reconozco, le tuve cierta aversión por transformar el paisaje de los domingos a la mañana- me topé, en uno de los primeros puestos de cosas
antigüas, con dos jaulas colgadas sin precio. Lo primero que pensé fue "me va a matar" y con tono de
obviedad me las ofreció por la módica suma de $ 35 c/u. No quise regatear porque estaba mi hijo presente, y no era una imagen agradable ver a su madre pujando con un anciano, pero les juro que la sacaba por $25. La otra era blanca y cuadrada por si a alguna le interesa. A partir de entonces, "esa feria persa" se merece otro tratamiento: "Mercado de hallazgos de Parque Centenario"

Los
portavelas, son en realidad dos frascos de mermelada, vestidos con
bolsitas de
organza, que también encontré de casualidad en una bazar en liquidación por la
Av. Cabildo ($ 2 c/u), el año pasado.

Cubriendo el estante inferior, una alfombra confeccionada con tiras de cuero trenzadas Made in India, comprada en una liquidación de Fallabella a $ 99 también el año pasado. (me sentí culpable imaginando que mano de obra servil las hizo a mano por un puñado de rupias, joder! mis deseos de combinar texturas pudo más)
La pintura en lienzo vertical, es un original en acrílicos de joven talentoso argentino, y su madre en rapto de creatividad. (algún despistado preguntó por el autor)
Por último, unos jazmines de producción propia (primera cosecha de balcón) en una lecherita antigüa de porcelana, que junto con una azucarera hacen la pareja perfecta. Pertenecieron a la abuela o bisabuela de quien fuera mi marido. Creo que ni sabe de su paradero, pero de no ser por mi apego a "las cosas viejas" tal vez la hubiera cambiado por una jarrita de cerámica más nueva, barata y de dudosa calidad (no es una metáfora, no sean mal pensadas). Yo les doy la jerarquía que se merecen, conteniendo bellezas vivas.

Foto Jazmines: Fabiana L. (las otras también pero ésta es la única buena)